Protocolos de indicación
Dolor de garganta, cistitis, calor y medicación… Pháros guía la consulta paso a paso según protocolos profesionales, se adapta a la medicación del paciente y deja una hoja imprimible para llevar.
Pháros · φάρος, «faro»
Mientras tu equipo dispensa, Pháros lee la venta y enciende al lado justo lo que hay que saber: la interacción que no se ve, la recomendación que no se hace, el protocolo que no da tiempo a repasar. Nadie teclea nada.
Los tres estados
Pháros pasa la mayor parte del día siendo un punto de luz de 50 × 50 px en una esquina de tu pantalla de venta. Estos son sus tres estados, con la interfaz de verdad y a su tamaño real.
01 Vela
Con el mostrador abierto y la venta aún vacía, Pháros es esto: un punto en una esquina. No parpadea, no pide nada, no tapa ninguna línea. Es el modo lucero, y es el estado en el que pasa la mayor parte del día.
50 × 50 px · a tamaño real
02 Avisa
Al entrar la tercera línea —un antiinflamatorio sobre un antihipertensivo y un diurético— brota el aviso: riesgo de fracaso renal agudo. Breve, con el motivo delante y una acción concreta. Nadie ha tecleado nada para pedirlo.
300 × 186 px · el aviso, con el punto al lado
03 Se abre
Un clic en el punto y aparece el panel entero: las advertencias, las ventas cruzadas con su producto propuesto, los protocolos y los puntos de quien atiende. Lo abres tú. Nunca se abre solo encima de una venta.
340 × 556 px · el panel completo
Cómo funciona
Un pequeño sensor lee la pantalla de venta de tu programa — como lo haría un compañero mirando por encima del hombro. Solo lectura: no toca el programa, no roba el teclado, no interrumpe.
El cerebro, en el servidor de tu propia farmacia, cruza cada producto con su composición, las interacciones del vademécum, tu stock y las reglas curadas por farmacéuticos.
El panel enciende solo lo relevante: una advertencia, una recomendación, un protocolo. Si no hay nada que decir, no dice nada. La luz justa, en el momento justo.
Cuando tú lo abres
El lucero avisa; el panel explica. Desplegado, Pháros muestra la cesta enriquecida, las advertencias con su fuente y las recomendaciones con sus puntos.
No son capturas: es la interfaz real del producto, congelada sobre una venta simulada con datos ficticios.
Dolor de garganta, cistitis, calor y medicación… Pháros guía la consulta paso a paso según protocolos profesionales, se adapta a la medicación del paciente y deja una hoja imprimible para llevar.
Tests cortos generados sobre lo que de verdad pasa por tu mostrador. Responder bien también suma puntos: Pháros premia el saber, no solo la venta.
Cada línea muestra su principio activo, dosis y clase. En los combinados, componente a componente: la duplicidad escondida en una marca deja de esconderse.
La regla de oro
Un ayudante de mostrador solo sirve si jamás se convierte en un estorbo. Pháros está construido sobre esa regla: