Forálic

Privacidad y seguridad

El dato se trabaja
en la farmacia.

En un mostrador de farmacia se habla de salud: lo que se dispensa es información íntima de tus pacientes. Forálic está construido sobre una decisión de arquitectura que casi nadie toma: la inteligencia viaja a donde está el dato — no al revés.

Dos arquitecturas

Dónde vive tu información, según quién lo monte.

El modelo habitual

Un agente extrae tus datos, se refinan en los servidores del fabricante y te devuelven las analíticas. Funciona — pero tu información vive fuera, en infraestructura de terceros. Y en ese viaje pueden irse, queriendo o sin querer, datos protegidos: dispensaciones, pautas, pacientes.

El modelo Forálic

El servidor está en tu rebotica y la inteligencia — análisis, precios, Forálic Mostrador — se ejecuta junto al dato. No hay extracción porque el análisis se hace aquí. Hacia dentro cruzan las actualizaciones, firmadas; hacia fuera, una copia cifrada que solo tú puedes abrir y poco más, que contamos abajo.

Por qué casi nadie lo hace

No es pereza técnica.
Es modelo de negocio.

Para buena parte del sector, los datos agregados de las farmacias son el producto: alimentan estudios de mercado para laboratorios, benchmarks, paneles sell-out. Ese negocio exige que el dato salga de tu farmacia — la arquitectura en la nube no es un descuido, es el requisito.

El modelo de Forálic es una licencia de software, y tus datos no forman parte del trato. Podemos permitirnos que se queden en tu farmacia porque no los necesitamos para nada: no los agregamos, no los vendemos y no los usamos para otra cosa que mantener tu servidor.

El caso extremo: el mostrador

La venta del mostrador, en un viaje de metros.

Lo que Mostrador lee — qué productos lleva cada venta — puede decir mucho de la persona que está al otro lado del mostrador. Por eso su arquitectura es radicalmente local: el sensor lee la pantalla en el propio ordenador del mostrador y el cerebro responde desde el servidor de tu rebotica. Del mostrador a la rebotica y de vuelta: metros de cable, ninguna nube. La cesta jamás abandona tu farmacia.

Cómo funciona Mostrador

La frontera, en claro

Qué entra y qué sale.

Entra en tu farmacia

  • Actualizaciones del software, firmadas criptográficamente: si alguien alterase una versión por el camino, tu servidor la rechaza.
  • Contenido profesional curado: el vademécum de Mostrador, sus hojas de consejo y sus sugerencias de venta cruzada.

Sale de tu farmacia

  • Nada de tus pacientes. Ni dispensaciones, ni cestas, ni historiales.
  • Una copia de seguridad, cifrada. Cada noche, un sobre con tu configuración, tu stock, tus facturas y tus turnos se guarda en un almacén de Cloudflare, cifrado con una llave que solo tienes tú: ni Cloudflare ni Forálic pueden abrirlo.
  • Las preguntas a la Ayuda de Forálic. Lo que escribes en la burbuja de ayuda —una duda sobre cómo se usa el programa— pasa por nuestra pasarela en Cloudflare hasta un asistente de inteligencia artificial externo (Claude, de Anthropic, en EE. UU.), que es quien te contesta. No lleva datos de tu programa de gestión ni de tu negocio; por eso no escribas en ella nombres ni datos de pacientes. Si no la quieres, te la apagamos. Cómo funciona la IA en Forálic, en IA y privacidad.
  • Un parte de salud del servidor, cada pocos minutos y hacia Forálic: versión, disco, si la copia ha ido bien, si los mostradores están encendidos. Ni datos de clientes ni cifras de negocio.
  • Lo que mandas tú: los pedidos a tu mayorista, los correos a los laboratorios y los avisos por Telegram, si los activas.
  • Solo lectura sobre tu programa de gestión: Forálic consulta, nunca escribe.
  • Disco cifrado en el servidor: si la caja desapareciera, los datos no.
  • Sin puertas abiertas a internet: el mantenimiento llega por un canal privado cifrado (Tailscale), no por puertos expuestos.
  • Conexión cifrada dentro de la farmacia: Forálic se abre por https, con candado, y el navegador habla con el servidor por tu red, sin pasar por internet. Cómo.
  • Acceso de mantenimiento: para actualizar y reparar el servidor, Forálic puede entrar en él por ese canal, con una llave física. Entra a mantenerlo, no a llevarse nada.

RGPD

El listón más alto, por el camino más corto.

Los datos de salud son «categoría especial» (art. 9 RGPD): el nivel máximo de protección. Y ante la ley, la responsable de lo que pase con ellos es tu farmacia — también cuando quien los expone es un proveedor.

La forma más sólida de cumplir es que el dato se mueva lo menos posible. Por eso se trabaja en tu servidor, la copia viaja cifrada con una llave que solo tienes tú, y la lista de quién más interviene es corta y está a la vista: Cloudflare (la copia y la pasarela de la Ayuda), Anthropic (las respuestas de la Ayuda), Tailscale (el canal de mantenimiento) y GitHub (de donde bajan las actualizaciones). Lo que no viaja no se puede perder por el camino.