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Recepciones

Recepciones es la pantalla de la entrada de mercancía: qué has pedido, qué ha llegado de verdad, en qué se diferencian las dos cosas y a qué precio se queda cada producto.

Se llega desde Almacén → Recepciones en modo gestor, y también desde el menú del equipo: cotejar es trabajo de mostrador, no de despacho.

Listado de recepciones con sus etiquetas de estado y el botón de cotejar

El listado es el de tu programa de gestión: las recepciones que Farmatic o Nixfarma han ido generando, tal cual, con su histórico. Forálic no las inventa ni las modifica; las lee.

Dos cosas de ese listado se preguntan siempre:

  • La D y la P de cada línea: la entrada se gestionó como pedido directo o como pedido programado.
  • El color y la etiqueta: en verde, lo confirmado —se lo mandaste al comercial pero todavía no ha llegado—; con la etiqueta recepcionado, lo que ya está cotejado.

El botón «Cotejar pedido con albarán» abre el trabajo de verdad, y va en tres pasos.

Forálic te enseña las sesiones de pedido que podrían corresponder a ese albarán, cada una con un porcentaje de coincidencia calculado sobre las referencias y las cantidades:

  • 100 % — en esa sesión se pidieron exactamente las mismas referencias y unidades. Es ése, sin dudarlo.
  • 80 % y parecidos — encaja bastante; basta para dar por bueno que es el pedido correcto.
  • Todas al 0 % — ninguna sesión se parece. No es un fallo: significa que ese pedido no se hizo por el módulo de Pedidos. Entonces se pulsa «No tiene sesión de pedido asociada».

Forálic pregunta de qué tipo era la entrada, y la respuesta cambia cómo se trata:

  • Programado — el pedido habitual al mayorista: Cofares, Cencora, Nafarco.
  • Directo o transfer — negociado directamente con el laboratorio, sin pasar por mayorista.

Aquí es donde esta pantalla deja de ser un control administrativo. Con el albarán ya cotejado, Forálic pasa el algoritmo de precios sobre lo que acaba de entrar y te enseña, para cada producto, el PVP actual frente al PVP sugerido:

  • Los de precio regulado los detecta como tales y no propone tocarlos.
  • Muchos salen con el mismo precio que ya tenían: no hay nada que hacer.
  • Los cambios pequeños suelen ser redondeos de céntimos; los sustanciales salen destacados, para que no se te pasen entre los demás.
  • Pasa el ratón por una línea y espera: te explica el razonamiento por el que sugiere ese precio. No es una caja negra que dicta números.

También ves el margen que te queda con el PVP sugerido, producto a producto.

Cotejar sirve para cazar las dos diferencias que cuestan dinero, y Forálic las marca por color en la comparación:

  • Lo que pediste y no ha llegado — pediste seis, no ha venido ninguno.
  • Lo que ha llegado sin haberlo pedido.

Si eso no se mira en el momento, se acaba pagando una factura por mercancía que no entró; y cuando el descuadre aparece meses después, ya no hay quien lo reclame. Además, las faltas del mayorista son la información con la que después se decide si ese producto se pide a otro sitio.

Lo que vesQué suele ser
Todas las sesiones al 0 %El pedido no se hizo por el módulo de Pedidos (fue programado o se generó aparte). Pulsa «No tiene sesión de pedido asociada» y sigue.
Una recepción sigue en verdeEstá confirmada pero aún no ha llegado: no hay nada que cotejar todavía.
Un producto en rojoLo pediste y no ha venido. Es una falta: anótala antes de cerrar.
Aparece algo que no pedisteError de servicio del proveedor, o vino en otro albarán. Conviene resolverlo con él, no darlo por bueno.
El precio sugerido no cambia nadaLo normal. El algoritmo no toca lo que ya está bien, y jamás toca los de precio regulado.

Lo pedido en Pedidos se comprueba aquí, y lo que entra aquí es lo que después tiene que cuadrar con la factura del proveedor en Facturas. Son las tres patas del mismo circuito.